El agua y la electricidad nunca son una buena combinación y pueden ser incluso peligrosos. Si tu MacBook está conectado a una fuente de alimentación, debes desenchufarlo de inmediato. Aunque es tentador intentar arreglar un MacBook dañado por agua tú mismo, no enciendas tu portátil, ni lo arranques, ni lo conectes a ninguna fuente de alimentación mientras esté mojado.