Hay una tendencia que ha tomado forma a lo largo de la década de 2010. Todo está ahora conectado. ¿Tu lavadora? ¡Tiene una aplicación! ¿Tu timbre? Hay varias opciones disponibles que te permiten ver quién está frente a tu puerta desde tu smartphone. Esta locura por las aplicaciones nos da la posibilidad de hacer nuestras vidas infinitamente más convenientes, pero ¿qué papel juega la seguridad en todo esto?