Una vez que tu punto de acceso inalámbrico esté en funcionamiento, cualquiera que tenga la contraseña podrá conectarse a tu Raspberry Pi como si fuera un "mini router", ideal para todos, desde propietarios de cafeterías que quieren ofrecer Wi-Fi gratuito a sus clientes, hasta empleadores que necesitan crear una red privada para sus empleados, o incluso alguien que solo le gusta la idea de tener múltiples redes Wi-Fi en casa.
Los problemas de arranque de la Raspberry Pi pueden ser especialmente difíciles de diagnosticar porque, a diferencia de una computadora de escritorio convencional, estas pequeñas máquinas no tienen una BIOS que ayude a identificar qué está mal. Sin los archivos de arranque adecuados en la tarjeta SD, las Raspberry Pis más antiguas ni siquiera generarán una señal de video. Pero no te preocupes: al seguir esta guía, podrás identificar y solucionar los problemas de arranque de tu Pi en poco tiempo.