Llega un momento en la vida de algunas personas en el que piensan en intentar abordar el deseo de desarrollar su propio código de software. La programación es una forma muy versátil y emocionante de autoexpresión que resulta en aplicaciones funcionales. Una de las primeras preguntas que se hacen los aspirantes a programadores es: "¿Por dónde empiezo?" Con la vasta cantidad de lenguajes de programación de aplicaciones que existen, es muy difícil responder a esta pregunta. Pero en términos del año 2015, con toda la tecnología que llegó a la corriente principal en los años anteriores, hay un par de lenguajes que creo que incluso los programadores más veteranos deberían considerar.
La programación ha florecido en los últimos años, dando lugar a muchos lenguajes y plataformas. Tanto los desarrolladores novatos como los experimentados pueden elegir trabajar en juegos móviles, en línea y basados en servicios. También pueden diseñar experiencias para un solo jugador tanto para consola como para PC.
Como dijo el desarrollador web Jeremy Keith en 2009: "Java es a JavaScript como el jamón es al hámster." La exactitud de esa analogía es discutible, pero el espíritu detrás de ella es sólido: Java y JavaScript, a pesar de compartir una raíz lingüística común, son dos lenguajes de programación muy diferentes. A lo largo de los años, han llegado a superponerse un poco más, pero JavaScript sigue siendo el lenguaje dominante de front-end que hace que los sitios web sean interactivos, mientras que Java continúa siendo popular para la programación del lado del servidor y de aplicaciones. Si estás tratando de contratar a un desarrollador, aprender a programar o construir un sitio/aplicación, es importante conocer la diferencia entre Java y JavaScript.